Si tienes poca experiencia en el mundo freelance lo más probable es que no sepas diferenciar aún buenos y malos clientes.

Pero Carlos, si necesito dinero, ¿qué más da el cliente?

Por desgracia en ciertas situaciones sea por necesidad o motivos personales, no importa tanto, pero como norma general, quieres buscar clientes con los que mantener una relación profesional sana y duradera.

¿Qué diferencia a un buen cliente de uno malo?

Facturas y pagos

La primera señal y de las más importantes para mí, un buen cliente no te cuestiona tus precios o suelta frases del estilo "que caro, mi sobrino lo hace más barato".

Un buen cliente paga siempre a tiempo, la única excepción puede ser en empresas grandes por temas burocráticos y por cómo manejan las facturas.

Regateos, descuentos, bajadas de precios...

Cuando decides un precio y lo que vale tu tiempo, no bajes ese precio nunca. En la guía freelance hablaremos más adelante de por qué no deberías hacer esto.

Por ahora, simplemente acuérdate de que un buen cliente sabe lo que vales y no tiene necesidad de regatear para trabajar contigo.

Respeta tu opinión

A veces te equivocas tú, a veces el cliente. Lo que está claro es que, como dicen, rectificar es de sabios.

Un cliente que no respeta tu opinión e ignora todas tus sugerencias es alguien con el cual va a ser un rollo trabajar. El 99.9% de las veces.

En otra entrega de esta guía hablaremos de cómo resolver este problema y cómo educar a tus clientes 😏

Revisiones y trabajo extra

Tus contratos deberían incluir un máximo de cambios (revisiones) y un precio para cada iteración extra de tu producto o servicio.

En caso de no incluirlo, estás trabajando gratis y perdiendo dinero.

Un buen cliente respeta esta cláusula y no te pide hacer 200 cambios en una página web o un logo sin compensación económica extra.

¿Crees que un buen cliente debería tener algo más? Pásate por Twitter y me cuentas.

We are Mola!

© 2022 Carlos Mascarell