Antes de empezar este artículo voy a dejar clara mi opinión.

A no ser que tu agencia o tú como freelance cobres con precios muy altos por proyecto, es mejor cobrar por horas.

Si llevas muchos años y tus clientes están dispuestos a pagar un precio high ticket y tú cobras por hora, estás perdiendo dinero.

En el resto de casos (el 90% de los freelancers), cualquiera de los dos métodos es bueno y no tendrá un impacto muy grande en tu trabajo.

Cobrar por horas

Ventajas

Si cobras por horas, simplemente tienes que llegar a un acuerdo de cuanto está dispuesto a pagar tu cliente y ponerte a trabajar, teniendo varias ventajas.

El pago es directamente proporcional al trabajo que haces. Hablando en plata, cuanto más trabajas más cobras, lo cual puede ser tanto una ventaja como una desventaja.

Es más fácil para un cliente comparar propuestas por horas. Un cliente siempre pregunta a diferentes agencias y freelancers por sus precios para comparar y un presupuesto por horas es fácil de entender frente a un presupuesto detallado para cobrar por proyecto.

Funciona bien para proyectos largos. Si un proyecto no tiene fecha definida y puede ir cambiando según se trabaja en este, es mejor cobrar por horas y olvidarte de imprevistos.

Desventajas

El pago es directamente proporcional al trabajo que haces. Si tienes experiencia y trabajas rápido, vas a cobrar menos. ¿Deberías cobrar menos por trabajar de manera eficiente? En los casos donde tienes más experiencia y trabajas rápido, nunca es rentable trabajar por horas.

Estás intercambiando tu tiempo por dinero. Intercambiar tu tiempo por dinero directamente no es malo, pero, ¿no deberías intercambiarlo por el valor que aporta tu trabajo? Si tu trabajo tiene un impacto grande en la empresa, es mejor cobrar por proyecto y pedir más.

Cobrar por proyecto

Ventajas

No pierdes dinero al trabajar rápido. Ya lo mencionamos arriba, pero tener experiencia y trabajar de manera eficiente debería ser recompensado, no penalizado con cobrar menos por tardar poco en realizar tu trabajo.

Evitas sorpresas. Tanto el cliente como tú sabéis cuál es tu trabajo, lo que vas a cobrar y lo que vas a tardar (aproximadamente). Esto hace que ninguno se lleve sorpresas con cambios que no estaban acordados al principio.

No tienes que estar pendiente de cuanto trabajas. Personalmente, me parece un rollo estar pendiente de cuantas horas he trabajado cada día y tener que usar apps para justificar mis facturas.

Desventajas

Tienes que saber estimar tu trabajo. Si no sabes calcular muy bien cuanto vas a tardar en hacer un proyecto, vas a perder dinero siempre por imprevistos.

Algunos clientes les cuesta pagar por proyecto. Es más fácil acordar pagar un precio por hora que directamente una cantidad grande por tu trabajo, aunque sepan que merece la pena.

Entonces, ¿qué opción deberías utilizar?

Prueba ambas. Ninguna guía hará que aprendas de primera mano que funciona mejor para ti.

De hecho, acabarás empleando ambas probablemente. Algunos clientes querrán un trabajo de dos horas y otros querrán trabajar contigo varios meses.

© 2022 Carlos Mascarell