Cualquier freelancer con experiencia te dirá que subas tus precios regularmente. Mientras tus servicios evolucionan y tu experiencia crece, también deberían hacerlo tus precios.

Pero, ¿cuándo hacerlo?, ¿cómo explicárselo a nuestros clientes existentes?

Hoy vamos a hablar de momentos claves en los que deberías subir tus precios y algunos consejos de como hablar con tus clientes para que no haya malentendidos.

¿Cuándo subir mis precios?

Todo el mundo te dice que si

Si todos tus leads se convierten en clientes y ninguno rechaza tus propuestas, probablemente estás cobrando poco.

El rechazo por parte de algunos leads es inevitable, y si el 100% de estos están contratando tus servicios probablemente es porque les parece una oferta irresistible.

Tienes demasiado trabajo

Similar al primer punto.

La mayoría de gente que se cambia a la modalidad de trabajo freelance es por querer más tiempo de calidad para ellos, no para trabajar más.

Si tus jornadas laborales son muy largas, deberías plantearte subir tus precios para reducir la carga de trabajo.

Y, si por un casual, todos tus clientes aceptaran estos cambios, por lo menos estarás ganando más dinero por dichas jornadas.

Tu vida se vuelve más cara

Acabas de tener un hijo, te quieres mudar, quieres ahorrar para un coche nuevo… Existen cientos de motivos por los que tu vida puede volverse más cara.

No es lo mismo vivir en Madrid centro que en Galicia.

No tengas miedo a subir tus precios acorde a tu estilo de vida. Trabajamos para poder disfrutar de nuestro tiempo libre, no para sufrir.

Ganas más experiencia

Cuanto más tiempo pasa, mejor te vuelves en tu trabajo.

Si hace un año tardabas en hacer un diseño 4 horas y ahora tardas 2, ¿por qué deberías cobrar menos si tu trabajo es mejor?

La experiencia y el buen trabajo se tienen que pagar a un precio justo.

¿Cómo se lo digo a mis clientes?

Sé directo y claro, no des vueltas

Este es un punto clave para reforzar la relación con tus clientes. Sé directo con los motivos por lo cuales estás subiendo tus precios.

Los clientes prefieren sinceridad antes que poner excusas o motivos vagos y no dudarán en buscar a otro freelance si creen que les estás engañando.

Avisa con antelación

Si avisas con tiempo de sobra a tus clientes, lo más probable es que puedan prepararse para estos cambios y no tengan problema en pagarte más.

Si avisas de un día para otro, es una sorpresa no deseada para cualquier persona y probablemente la reacción sea negativa.

Como norma general yo recomiendo avisar con un mínimo de 3 o 4 semanas de antelación.

Añade nuevas cláusulas a tus contratos

Para nuevos clientes puedes avisar del aumento de precio por adelantado en los contratos.

Es una buena manera de evitar problemas, que tus clientes sepan cuando van a tener que pagar más y que además este todo escrito de antemano.

Puedes especificar la frecuencia (cada 6 meses, anualmente, etc.) y la cantidad en la que subirán estos (porcentaje o precios fijos).

¿Cada cuánto crees que se deberían subir los precios? 👇

© 2022 Carlos Mascarell